No le temo a las personas, pero me cuido de sus miedos. Éstos son inquilinos desubicados, se comportan como dueños y viven buscando colonizar.
II
Lo que no se comparte, no se tiene.
III
Mi presente siempre está bastante lejos del pasado y muy cerca del futuro. Es la ventaja de la ansiedad.
IV
Siempre hay un sueño en el que dormir.
V
Me persiguen las sinceridades. Es claro, estoy buscando algo que no encuentro, pero encuentro tantas cosas... puede ser que me de contra la muerte y culmine mi inquisición.
VI
Detesto volverme víctima de mi propio refreno. Me instala directa y profundamente en la frustración. Siempre culpable de permitir tal infracción: de haber ajustado instantes a la orma de las horas y de haber sacrificado aprendizaje por salones de clase. ¡Urgente! ¡Clave roja! Prendan fuego los narcóticos que narcotizan al fuego! ¡Amueblen esos vacíos viciados, vacíenlos de muebles!
VII
A las buenas relaciones no se las maneja, se las tiene.
VIII
Si el Yo durara, cambiaría los espejos por fotografías.
IX
Si no hiciera falta tanta poesía, diría que nos falta un buen pedazo de silencio.
jueves, 10 de junio de 2010
¿Por qué será que no me cabes, si estoy llena de vacíos?
Es que mis vacíos pueblan
de ausencias de personajes y sueños de lo que no existe,
A veces despego Cuando como un tomate con sal. Muchas veces no, Ni a fuerza de tomate ni de cielo, No hay caso. Entonces sé que hay un espía, Entiendo que al mirarme a mí, Hay alguien que mira y alguien que es visto. Mis alas son de yunque, Y los yunques vuelan cuando nadie les ve. Me exaspera cuando me ando buscando, Pues en ese momento Estoy detrás de mí. Sin embargo y con embargo en abundancia, Me entrego a un tomate con sal y ¡saz! se desnuda la pared.
sábado, 22 de mayo de 2010
Qué mierda le importa la ropa al que quiere sacarse la piel...
martes, 18 de mayo de 2010
Un sistema no se detecta más que a sí mismo.
domingo, 16 de mayo de 2010
A veces siento cosas que no elijo.
Me libera de mi.
Entiendo que me mintieron.
Lo mejor, lo más lindo
me llueve.
martes, 11 de mayo de 2010
Adentrarse en un universo no vale por universo: uno se da contra él en el fondo de todas las cosas. La cuestión es adentrarse.
Un autor, un problema matemático, una poesía, un lápiz de color, un motor, un animal y un amigo comparten sublimidad cuando realmente son vistos.
miércoles, 5 de mayo de 2010
¡Desenfunda!
¡Dispara!
¡Hasta la última bala!
Muy bien.
Ahora puedes empezar a leer.
I
El alma no tiene quiero decires. Dice. Pronto.
II
Dios le da dientes al que no tiene pan
III
- ¿Mi peor miedo? Que no exista el demasiado lejos
IV
El tiempo no vuela, uno pasa volando sobre los años. Escatima en destrezas. Por eso nadar es buen deporte
V
Los buenos pensamientos circulan en cardúmenes. El barullo les ahuyenta. Quien habla menos piensa mejor
VI
- Adviértase señor: no hay nada especial en lo que hago. Lo especial es hacerlo.
VII
A veces duermo
martes, 27 de abril de 2010
Cuando me levanto y abro los ojos, mi nombre es
Buen Día.
Cuando me levanto y sigo durmiendo,
decide mi día quién soy.
lunes, 26 de abril de 2010
Buena dosis de verdad se regala uno... cuando lleva el alma en la cara.
sábado, 24 de abril de 2010
Algunas cosas deberían lustrarse tanto que se desintegrarían.
Y ese es su brillo.
domingo, 18 de abril de 2010
Hasta ahora todo ha aparecido antes de que lo veamos.
El despertar de esta generación sincroniza ese delay.
viernes, 16 de abril de 2010
I
Hay en el silencio cierta estática. También los relojes se erizan ante quién les saca la ropa
II
Todo lo que me rodea y no se desnuda es tan satánico como aquello que se me desnuda y vuelve a cubrirse
III
Dios que es Diablo se enhebra en las palabras, teje mantos que cubren y encubren. Por debajo y detrás, entre medio y arriba está el aire de silencio y la profesía ilegible, pues no es profesa. Allí mismo mi danza es danza y sigue siendo. Ahora. Y ahora. Y ahora, Y ahora gira. El mismo ahora. Estoy bailando con la entereza en la nada, y soy puro, sólo así.
IV
A las venas les pesa su propia sangre, pues la sangre es contenida y es ese mismo administrarse quién me ahorca
V
Yo nunca he sido joven, esta juventud no me es espejo
VI
Camino la sala de la locura y los despertares pues mi propia pureza me obliga. Este es mi manifiesto, mi atado de sentidos y mi impotencia también
VII
Se tienden reglas como núcleos, se tienden aristas entre los núcleos, se tienden colores sobre las aristas y luego formas, y hete allí los bosques, tu cara y la mía
VIII
Tú que te construyes con cada gesto y te desarmas en el mismo proceder como se construye y desarma cualquier artificio: ante mis ojos se disuelve tu abyección forzada. Tú, con tu maldad inverosímil que apenas echa bocanada de humo. Tú que escupes restos de fuego prestado, tu maldad es infantil y figurativa en exceso, te miro desde eones más adelante y no veo novedad. Quién se ha transformado se ha convertido en sí en una idílica combustión"
IX
Cuando se va lo suficientemente rápido, se vuela, y es la ciencia del espíritu.
X
No es mi cara sino la máscara adecuada para que mi boca se te parezca y lo suficientemente exótica para recordarte a tu propia salvajez. Para que le creas a mi conciencia me presento y manifiesto. Reconócete
XI
Música es alquimia
jueves, 8 de abril de 2010
La muerte no existe sino en el hombre.
¿De qué otra forma un minuto y el silencio podrían guardar relación?
Aún luce mi ilusión al mirarte visión blanca, Suponerte no me ancla. Aún ignoro tus dolores y eres virgen de agonías, Carroza sin averías. Y proyecto lo divino, lo que ya esperé y no vino, Cuando te imagino. Tus silencios aún los hago callares de hombre ilustre, ¡No los frustres! Impecablemente sano, fiel antídoto al desgano. Se mirándote las manos. Y al ojear sólo un destello que se asoma en la fisura, De los miedos que me amuran, Fantaseo con estrellas y olor a cosmogonías Que me contarás un día. Aprovecho el pecho activo y despabilo algunos versos, En sueño inmersos. Vete lejos, no preguntes, que abriendo la boca cansas … ¡Mis pequeñas esperanzas!
Existe un silencio al que escalo, Existe un silencio al que caigo, misma trinchera de lo malo, Si a esos callares me arraigo.
Me impulso al aire y voy tan profundo Que hay agua. Y cuando nado en el cielo, Y la lluvia es hermana mía, Las nubes y truenos Me guardan en su paraguas.
Y no siento frío, En este altísimo abismo. Floto y canto Soy el viento mismo.
Entre todas las cosas Congelo también al tiempo, Y recito del hielo Poesías, novelas, cuentos.
Soy una acróbata, Puedo volar, Casi.
Celosa la Tierra Me ha condenado al peso E imantada al humano Caigo, el portal se cierra, Y recuerdo mi vuelo Anecdótico, solo eso
Me abrigo y me cuido, Aquí no soy inmune, Donde hay frío y ruido, Y no flotan y se hunden Mis piernitas temblorosas Que en el aire eran de pluma Ya se entrenan rencorosas A saltar, ¡tres, dos, una!
Soy una acróbata, Puedo volar, Casi.
lunes, 29 de marzo de 2010
El amor es inesperado.
Porque siempre, sin excepción... llega tarde.
viernes, 19 de marzo de 2010
El espejo está extraño,
yo no se,
si es la luz, el cuarto o qué,
supongo serán los años,
supongo, mas no lo sé.
No ven la coherencia,
por más que procuran,
mis ojos decir que la sombra es oscura
(o que claro es mi reflejo)
más miedo me causa la que anda escondida
detrás del espejo,
que fiel, viva y honda,
mi hermana la sombra,
que nunca se me anda lejos.
El espejo está extraño,
yo no se,
si es la luz, el cuarto o qué,
supongo serán los daños,
supongo, mas no lo sé.
miércoles, 17 de marzo de 2010
La alegoría es el mejor de los recursos.
Incluso la más oscura arroja sobre el pensamiento una ola de luz...
viernes, 5 de marzo de 2010
Amarse es siempre el camino largo. Pero es amar largo y hacer camino, marca registrada de la única relevancia, ¡andar vivo!
jueves, 4 de marzo de 2010
Para ganar a las fuerzas de la naturaleza:
convertirse en una.
jueves, 25 de febrero de 2010
Decidir.
Si quebrar algo que haga ruido, o hacer ruido hasta que se quiebre.
A diferencia de mi, el tiempo.
Supo que existo.
Estas son mis últimas piernas,
la mortalidad que visto.
Este mi último rostro,
y estos los monstruos que alojo,
último hangar de esta alma, mis ojos.
¡Está bien, está bien! ¡te estoy escuchando! Vas a matarme, ¡ay! ¡Elevado encanto! Sagrado mi cuerpo Sabido entrenado, Se excita e inaugura El cielo intocado. Gorrión sodalita, Mi buen mensajero, ¿qué traes en el aura? ¿qué canta tu agüero? Profeta perfecto, De mi, de mi esmero, ¿Qué esperan los dioses? ¡Te escucho, te espero! Se ya que me corre La sabia del loto Mis venas se crispan, Mi carne se ha roto, Es tal la grandeza Que abulta mi busto, Gorrión sodalita, ¿el Misterio es Justo?. La mano que puso en ti ese mensaje, ¿por qué es que te envía O quizás te traje? Conjuro un hechizo, Gorrión sodalita, No sé si te llamo, No sé si te envían, Mas eres ahora Enviado de mi alma, Robad a la aurora La máscara infamia, Dejadla desnuda, Y vuela a los mares, reparte tu cuento En las profundidades, Disipa el engaño Del rey de los peces Respira en el agua ¡Gorrión, desvanece! Fundido en las olas, Mandadme el recado, Sabré, tu estás listo, Si el mar, azulado. Y allí iré de prisa, “¡Bebed!” les diremos Respiren la brisa, ¡Tragad este anhelo! Cuando hayan toditos, Hermanos despierto, ¡Gorrión sodalita! ¡Escucha, te advierto! Iré con tu canto Hasta esas alturas, Preguntaré al Sabio, ¿qué quieres, qué buscas? Con vasta sonrisa, Me habrá respondido... Gorrión sodalita, Ya está, lo he entendido.
domingo, 27 de diciembre de 2009
Ya no creo en la aleatoriedad. Cuando el alma parece jugar a los dados, cuestionemos si somos lo suficientemente dados al alma.
Las palabras están archivadas. Guardadas diez metros bajo Tierra; al menos ahí abajo pusieron a las mejores. Desligadas entre sí y anexadas sólo al polvo duermen... escondidas; como una caja de herramientas de abuelo, llenas de un peso que la inexperiencia no sabe levantar, comidas por el herrumbre del tiempo y el desuso, ni siquiera esperan que vengan a buscarlas...
esperar? venir? No, su antigüedad ya otorgó otras propiedades.
El alma está desnuda. Levita siglos por encima de la materia. Arraigada a nada y socia del dueño de las nubes sólo ronda. Su paseo eterno va tan lejos que de abajo no alcanzan a verla. Tan lejos que el "abajo" es anécdota, un mito, una leyenda que alguna vieja alma se inventó. Sin necesidad de contar nada, pues a su lado no hay más que ella misma, y cuando cuenta ya lo sabe todo, y al sonreir lo hace también con esa inmensa unanimidad, el alma toda entera.
La mente va creciendo. Adolescente conflictiva en pleno encuentro de sí, no aguanta un segundo más y se apura a identificar a sus héroes...algunas se camuflan con esas imágenes, mientras otras saben que los trajes y los poderes pasan por el camino como vehículos, distintas versiones de un mismo vehículo que nunca se queda... constante medio, nunca un fin.
El cuerpo camina. Lejos de la máquina pero inexorablemente tosco, su torpeza enternece a la conciencia al punto de tocarse, no siempre, pero cada día un instante más. Abrazadas y cómplices descubren senderos inexplorados, y cada rítmico paso al que se arrojan las piernas regala a la conciencia la certeza del temblor. Cuando van juntas, acopladas, todo se mueve, incluso los colores cambian de color, vistiéndose de gala y ansiosos por ser vistos, brillan. El desfile que dibujan sacude hasta los pulmones de la Tierra, que desde las profundidades aumentan la frecuencia y sonrojan su piel revelando demasiados amaneceres, los más puros amaneceres, si.
Cuando así se despliegan el cuerpo y la conciencia hasta el polvo se levanta, y abrazado al aire disfruta de ese antiguo Waltz. Desde diez metros bajo Tierra se asoman viejas compañeras, las archivadas, a cantar lo que el alma no puede y sobre el carro ornamentado de la mente, se suman al desfile... ahi van como encantadas, desafiando a los vacíos, propagándose a diestro y siniestro, a su gusto y por doquier. En su falta de timidez van mostrándose también ante mis ojos... y ante los tuyos...evidentes evidencias de la magia que les subyace, me dejan preguntando: ¿Qué le pido yo al desfile, que no valga ya de por sí?
Las invasiones napoleónicas fueron una coyuntura fértil para la exacerbación de este sentimiento nacionalista, como una reacción defensiva, que buscaba evitar una fusión con pueblos invasores. La afirmación del pangermanismo ( alborotado por las invasiones en Prusia) y que viene desde los pulmones de un intelectual como Fichte llamando a la firmeza de la voluntad, es una buena combinación para lograr que los alemanes se levantasen en armas frente a los franceses. Su visión exclusivista es también una fuente de confianza para los alemanes, quienes se sentirían (como ya nos ha repetido la historia), un pueblo prodigio y excepcional. Fichte desarrolla de esta manera un consecuente razonamiento que llama a la acción mediante la identificación y evidencia de un virus, para el que parece tener la cura. No está llamando en estos textos al coraje ni al sentimiento, así como tampoco a las “masas vulgares”; su propuesta rebosa, cultura e intelectualidad como pilares básicos para comprender y acompañar al autor en su recorrido. Los problemas: El egoísmo: Para Fichte, la pérdida de la independencia política alemana reside en el egoísmo. Por esto se refiere a la prioridad de los intereses individuales por encima del bien supremo; el egoísmo se habría apoderado de los gobernantes, que en su vanidad, olvidaban la preeminencia de la raza germánica como una unidad. La pasividad: Denuncia la cobardía de los alemanes al no querer enfrentar al mal. Lo que quiere es esclarecer la mala condición en que el pueblo germánico se encuentra, para llamar a la acción por “fuerzas propias”. Llama al hombre viril dispuesto a comprender y a solucionar. La educación antigua: La presenta como ineficiente y equívoca, fallida en estimular moralmente a los discípulos. El error para Fichte se encuentra en creer que la educación debe ser moldeadora, pero no constitutiva. La describe débil, fuera de vigencia y eficacia para los cometidos del “alemanismo”.
Las soluciones: El hombre nuevo: Fichte quiere mejorar al hombre a su juicio. Considera que el egoísmo es precisamente “malo”, por lo que esta raza mejorada debe superarse y alcanzar el amor al bien por el bien, pero principalmente, jamás querer otra cosa más que “el bien”. La educación nacional alemana: la finalidad de ésta educación es recuperar el espíritu germánico, erradicar el egoísmo de una forma particular: suprimiendo la libertad de la voluntad. Expone una concepción antropogénica, que necesita de determinadas condiciones para llevarse a cabo; el estudiante debería ser extraído de su núcleo y comunidad, de manera que no tenga contacto con ningún tipo de juicio egoísta. Debe excitarse la intelectualidad del discípulo, mientras se le inculca la “racionalidad” de determinados valores e ideales. La educación funcionaría de forma que esos ideales fuesen los obvios, los únicos concebibles, doblegando de esta manera a toda desviación posible.
Respuesta al autor
No son pocas las oportunidades en que me encontré en un brete por mi reacción colérica ante los comportamientos que llamo “sectarios” (exclusivistas). Éstos se disfrazan de pueblos, de naciones y de culturas milenarias para esconder o no un complejo de superioridad que degrada a la condición humana. Fichte me pone nerviosa, se me hace una distorsión lamentablemente real de “Un mundo feliz” de Aldous Huxley. Puede decírseme que el contexto en que el autor escribió tales afirmaciones es un factor influyente para el pensamiento nacionalista y adoctrinador que desarrolla, pero me niego a excusar su visión paternalista, elitista y falsamente disciplinaria, dado que considero que el hombre no está determinado por la situación que le rodea. Comenzando por la idea de la educación que Fichte propone, salta a la vista que si afirma que la motivación moral de los alumnos confiere la imperfección educativa del sistema vigente en ese momento, no se puede eliminar la libertad de la voluntad para corregir dicho sistema. La voluntad y la libertad están de la mano, siendo que, en mi opinión, la segunda confiere un “mandamiento” de la primera. Lo que debo y quiero hacer están ampliamente relacionados, pero aún así fragmentados a merced de cada individuo que se ha de respetar como un paradigma. El nacionalismo tiene la hermosa ventaja de unificar grupos, pero en su extremo, porta la aberrante amenaza de querer fundir “ejemplares” en uno solo. El respeto a la nación germánica debería ser para cada persona en particular, siendo que de otra manera estoy buscando no más que “ceros” adiestrados para responder a una orden. Tal como un can o una máquina. ¿Acaso Fichte no debería pensar en que en la medida en que él “educa” a sus discípulos con todos esos intereses que él considera “buenos”, está depositando sus propios intereses? ¿El bien supremo del pueblo germánico sólo debe valerse de levantarse en armas frente a los franceses?
Ésta forma de adiestrar mentes jóvenes me parece perversa y arrogante, ya que el mismo Fichte no puede tener idea de los contenidos que los alumnos deben recibir, más que aquellos que continúen exacerbando la acotada idea de que el alemán es superior e inexorable de determinados derechos que el mundo le confiere, beneficiando al autor y sus semejantes, multiplicando una idea falaz.
Luego de leer algunos autores, y mediante la confrontación o complementación de ellos, he intentado generar una síntesis lo más acertada posible (a mi parecer) acerca de la libertad. En esta instancia, trabajaré principalmente sobre Isaiah Berlin en contrapunto con J.G. Fichte, e intentaré integrar algunos elementos de la “Teoría de la justicia” de John Rawls a la libertad como la concibe el primero.
Si bien he logrado un aprendizaje de toda esta lectura, he también encontrado ideas ampliamente discordes a las mías, las cuales me parecen igualmente valiosas, y por esto encuentro importante exponerlas aquí.
Isaiah Berlin hace una diferenciación muy clara entre dos tipos de libertad: la idea de
libertad positiva y libertad negativa. La libertad en su sentido positivo nos habla del margen de posibilidad que yo tengo de autodeterminarme y decidir según esto, lo que quiero hacer. Es decir, dentro de mis posibilidades (no soy menos libre si por ejemplo, no puedo volar sin alas), yo soy libre de ser y hacer lo que deseo, como de tener mis propios fines, que no estén condicionados por los fines de otro, los cuales intentaré conseguir por medio de mi voluntad (si la distancia que separa a la voluntad de la acción es una norma externa que prohíbe la concreción de aquel fin, es otro tema que nombraré a continuación).
El siguiente sentido de la idea de libertad es la libertad negativa. Entendemos por esta al espacio que yo tengo para hacer algo sin que otra persona, norma o institución interfiera. La intervención de un agente externo sobre lo que yo deseo hacer posee además un límite, el cual yo acepto, detrás del cual no habría pérdida de libertad.
Ahora bien, ¿cuál es la idea de libertad defendida por Fichte en el número III de sus “Discursos a la nación alemana?”. El filósofo alemán expone una propuesta de transmutación de la educación antigua (a la cual cataloga como débil, ineficiente) en pro de conseguir mediante este cambio (de la educación de los antiguos a la “educación nacional alemana”), hombres viriles absolutamente desprovistos de egoísmo y rebosantes de espíritu germánico cuya voluntad esté enteramente condicionada para funcionar de acuerdo a tal fin mayor: el del alemanismo.En este caso, dónde las libertades individuales parecen connotar un pecado (egoísmo), el filósofo se presenta como un iluminado que sabe mejor que los hombres, lo que es bueno para ellos. Esto es llamado paternalismo. Además, podemos dilucidar la concepción que Fichte tiene del hombre, que no parece ser un fin en sí mismo, sino tan sólo un medio para un fin supremo, comunitario, lo que paradójicamente se asemeja mucho a lo que dice Benjamín Constant acerca de la libertad de los Antiguos [1] (abandonar la educación antigua para adoptar la libertad antigua es en mi opinión un sinsentido).
Ahora bien, la educación nacional alemana que Fichte propone, dedicada a determinar la voluntad de los individuos, constituirlos y no moldearlos, es una entera pérdida de mi libertad positiva, por lo cual considero que es esencialmente mala. El individuo cede toda autonomía para convertirse en heterónomo, es decir, meramente regulado por factores externos, a lo que Berlin responde (y en mi opinión, con mucha razón) que “lanzarles hacia fines que el reformador social ve (…) es negar su esencia humana, tratarlos como objetos sin voluntad propia y, por tanto, degradarlos”.
La situación se vuelve un poco más compleja cuando Berlin ilumina la muy conocida diferenciación que vive dentro de los hombres: el “yo superior” (el que actúa meramente mediante la razón) y el “yo inferior” (corrompido por deseos irracionales, pasiones, miedos). Es aquí dónde Fichte se apoyaría, para decirnos que el “yo inferior” de los alemanes los ha dirigido por el camino del egoísmo, mientras que el “yo superior” (inicialmente adormecido) debe ser estimulado, avivado mediante la educación alemana. Los hombres serían inconcientes de su condición dominada por la irracionalidad, por lo que luego darían cuenta del beneficio que la educación de Fichte les habría otorgado. Es decir, el “yo superior” de Fichte quiere imponerse sobre el “yo inferior” de los hombres, y además también sobre el “yo superior” de los mismos, ya que quiere coartar la libertad de la voluntad. Esto significa que aún mediante la razón, sólo podrán querer lo que Fichte quiera que quieran. Con todo este laberinto de palabras quiero decir sólo una cosa: Fichte considera que su voluntad debe ser la de todos, y se siente en derecho de controlar a todos los “yos”, por lo que concluyo que el efecto retroactivo de esta actitud es evidente. El egoísmo enFichte no es erradicado, sino que tan sólo aumenta en escala; mediante la pérdida de libertad positiva, los hombres ya no son hombres (ni más ni menos egoístas), sino instrumentos para los fines de Fichte. El “yo inferior” de este filósofo se disfraza de “superior”, calumniando el valor humano.
Habiendo formulado este razonamiento, en el que la razón de un individuo no puede ser impuesta sobre otro sin antes haber educado a la voluntad en el arte de elegir por y según uno mismo, creo que puedo concluir en la importancia de la educación como el instrumento que sirve para aprender a discernir. Esto es, de acuerdo a Berlin combatir la ignorancia[2] y fomentar el ser auténticos a la naturaleza individual de cada uno, sin querer constituirlos, alcanzando el máximo de libertad positiva posible.
Considero que el instinto de poder de los hombres es ineludible,por lo que creo que la libertad negativa juega un importante papel. De no existir leyes, nos encontraríamos en una constante historia de sometidos y sometedores, por lo cual la coerción, la intervención de autoridades en algunas actividades de los hombres estaría garantizando la manutención de las libertades individuales. El problema se encuentra en saber hasta dónde esta intervención está bien. ¿Cómo podríamos decidir la colocación de este límite de la forma más acertada posible? Pues en mi opinión, John Rawls nos ofrece un aporte interesante.
En su “Teoría de la justicia”, Rawls presenta el concepto de “la posición original” como una herramienta para decidir ciertos valores básicos de justicia, dónde los hombres estarían bajo un velo de ignorancia (esto es, no conocer su situación económica, social, estar desprovistos de toda información particular[3]) el cual solamente incluye la noción de justicia. Creo que de todas formas, la noción de justicia no puede ser la única, sino también un conocimiento histórico y de los valores contemporáneos han de estar incluidos. De esta manera (en mi opinión), se elimina el egoísmo de Fichte, así como la repercusión de mi “yo inferior” sobre las decisiones que se tomen, y se podrá establecer un colchón de garantías básicas para todos, que consideremos justas, definiendo la cuota de libertad negativa que todos los individuos tendrán por igual. Esto incluye, por ejemplo, la necesidad de la intervención del estado en garantizar educación y una supervivencia digna (comida, techo, salud) para todos. Solamente a partir de esta instancia, y mediante la concepción de justicia, se puede recortar la libertad negativa, estableciendo un límite entre lo necesario y lo contingente (el estado sólo podría intervenir en pro de lo necesario).
Sin haber encontrado ninguna gran verdad, creo que el recorrido que he hecho me ha librado de una gran cuota de ignorancia acerca de la relación entre las leyes,la naturaleza humana y la educación en cuanto a la libertad. Siendo que mi respeto a la vida es una premisa, considero que la suma de libertades individuales conforman la libertad de la comunidad. Parte de respetar la vida es respetarla en todas sus variedades, no pelear por la igualdd, sino por la justicia, que nos hace a todos más libres. Partiendo desde este lugar básico, no hay más nada que hacer; las personas son libres también de ser presas por sí mismas.
[1] Si bien no creo que las libertades individuales sean tan claramente consecuencia del comercio, es evidente que la libertad de los modernos ha evolucionado hacia la valoración del individuo. Constant afirma que los antiguos “creyeron que todo debía ceder en presencia de la voluntad colectiva, y que todas las restricciones individuales serían ampliamente compensadas por la participación en el poder social.”
[2] “El conocimiento libera, no sólo dándonos más posibilidades entre las cuales podamos elegir, sino preservándonos de intentar lo imposible.”
[3] “Debemos asegurar, además, que las inclinaciones y aspiraciones particulares, así como las concepciones que tienen las personas sobre su bien no afecten los principios adoptados” J. Rawls “Teorías de la justicia”, pág 36