
lunes, 20 de septiembre de 2010

sábado, 17 de julio de 2010
martes, 6 de julio de 2010
A saber:
No veneramos lo correcto, sino lo incontestable.
Así de anhelado es el silencio del hombre.
II
Quiero entender el giro vital: quiero conocer el giro vital: quiero el giro vital: Soy el giro vital.
III
Locura es la libertad naciendo.
IV
No creo en las jerarquías de ningún tipo.
V
Querer escribir es una actitud del hablante. Escribir es consecuencia de la escucha.
VI
Éstas palabras siguen siendo sólo la parte de afuera de un núcleo indecible.
VII
Las palabras son disfraces. A veces sólo disfrazan.
Quiere que lo presente:
El cuervo.
Abre las alas plateadas
Y no me queda sino acceder.
Me pesan los ojos de añoranzas,
sé que el plazo acabó.
El cuervo no espera,
barre con un ademán
a los abrazos,
ahuyenta a los ecos de los abrazos también.
Desata la furia de los olvidos bruscos,
Y colma el aire de “¿para qué?”
flota tan rígido que me asombra,
cómo el creador es tan equitativo,
igual de altas flotan las almas,
igual que el cuervo anunciando el vacío.
sábado, 12 de junio de 2010
No le temo a las personas, pero me cuido de sus miedos.
Éstos son inquilinos desubicados,
se comportan como dueños
y viven buscando colonizar.
II
Lo que no se comparte, no se tiene.
III
Mi presente siempre está bastante lejos del pasado y muy cerca del futuro.
Es la ventaja de la ansiedad.
IV
Siempre hay un sueño en el que dormir.
V
Me persiguen las sinceridades.
Es claro, estoy buscando algo que no encuentro,
pero encuentro tantas cosas...
puede ser que me de contra la muerte y culmine mi inquisición.
VI
Detesto volverme víctima de mi propio refreno. Me instala directa y profundamente en la frustración. Siempre culpable de permitir tal infracción: de haber ajustado instantes a la orma de las horas y de haber sacrificado aprendizaje por salones de clase.
¡Urgente! ¡Clave roja! Prendan fuego los narcóticos que narcotizan al fuego! ¡Amueblen esos vacíos viciados, vacíenlos de muebles!
VII
A las buenas relaciones no se las maneja, se las tiene.
VIII
Si el Yo durara, cambiaría los espejos por fotografías.
IX
Si no hiciera falta tanta poesía, diría que nos falta un buen pedazo de silencio.
jueves, 10 de junio de 2010
domingo, 30 de mayo de 2010
Espía
Cuando como un tomate con sal.
Muchas veces no,
Ni a fuerza de tomate ni de cielo,
No hay caso.
Entonces sé que hay un espía,
Entiendo que al mirarme a mí,
Hay alguien que mira y alguien que es visto.
Mis alas son de yunque,
Y los yunques vuelan cuando nadie les ve.
Me exaspera cuando me ando buscando,
Pues en ese momento
Estoy detrás de mí.
Sin embargo y con embargo en abundancia,
Me entrego a un tomate con sal y ¡saz!
se desnuda la pared.
domingo, 16 de mayo de 2010
martes, 11 de mayo de 2010
miércoles, 5 de mayo de 2010
El alma no tiene quiero decires. Dice. Pronto.
II
Dios le da dientes al que no tiene pan
III
- ¿Mi peor miedo? Que no exista el demasiado lejos
IV
El tiempo no vuela, uno pasa volando sobre los años. Escatima en destrezas. Por eso nadar es buen deporte
V
Los buenos pensamientos circulan en cardúmenes. El barullo les ahuyenta. Quien habla menos piensa mejor
VI
- Adviértase señor: no hay nada especial en lo que hago. Lo especial es hacerlo.
VII
A veces duermo
martes, 27 de abril de 2010
sábado, 24 de abril de 2010
domingo, 18 de abril de 2010
viernes, 16 de abril de 2010

Hay en el silencio cierta estática.
También los relojes se erizan ante quién les saca la ropa
II
Todo lo que me rodea y no se desnuda es tan satánico como aquello que se me desnuda y vuelve a cubrirse
III
Dios que es Diablo se enhebra en las palabras,
teje mantos que cubren y encubren.
Por debajo y detrás, entre medio y arriba
está el aire de silencio y la profesía ilegible, pues no es profesa.
Allí mismo mi danza es danza y sigue siendo.
Ahora.
Y ahora.
Y ahora,
Y ahora gira.
El mismo ahora.
Estoy bailando con la entereza en la nada,
y soy puro,
sólo así.
IV
A las venas les pesa su propia sangre, pues la sangre es contenida y es ese mismo administrarse quién me ahorca
V
Yo nunca he sido joven, esta juventud no me es espejo
VI
Camino la sala de la locura y los despertares pues mi propia pureza me obliga. Este es mi manifiesto, mi atado de sentidos y mi impotencia también
VII
Se tienden reglas como núcleos, se tienden aristas entre los núcleos, se tienden colores sobre las aristas y luego formas, y hete allí los bosques, tu cara y la mía
VIII
Tú que te construyes con cada gesto y te desarmas en el mismo proceder como se construye y desarma cualquier artificio: ante mis ojos se disuelve tu abyección forzada. Tú, con tu maldad inverosímil que apenas echa bocanada de humo. Tú que escupes restos de fuego prestado, tu maldad es infantil y figurativa en exceso, te miro desde eones más adelante y no veo novedad. Quién se ha transformado se ha convertido en sí en una idílica combustión"
IX
Cuando se va lo suficientemente rápido, se vuela, y es la ciencia del espíritu.
X
No es mi cara sino la máscara adecuada para que mi boca se te parezca y lo suficientemente exótica para recordarte a tu propia salvajez. Para que le creas a mi conciencia me presento y manifiesto. Reconócete
XI
Música es alquimia
jueves, 8 de abril de 2010
martes, 6 de abril de 2010
Pequeñas esperanzas.
Suponerte no me ancla.
Aún ignoro tus dolores y eres virgen de agonías,
Carroza sin averías.
Y proyecto lo divino, lo que ya esperé y no vino,
Cuando te imagino.
Tus silencios aún los hago callares de hombre ilustre,
¡No los frustres!
Impecablemente sano, fiel antídoto al desgano.
Se mirándote las manos.
Y al ojear sólo un destello que se asoma en la fisura,
De los miedos que me amuran,
Fantaseo con estrellas y olor a cosmogonías
Que me contarás un día.
Aprovecho el pecho activo y despabilo algunos versos,
En sueño inmersos.
Vete lejos, no preguntes, que abriendo la boca cansas …
¡Mis pequeñas esperanzas!
Casi.
Puedo volar,
Casi.
Me impulso al aire y voy tan profundo
Que hay agua.
Y cuando nado en el cielo,
Y la lluvia es hermana mía,
Las nubes y truenos
Me guardan en su paraguas.
Y no siento frío,
En este altísimo abismo.
Floto y canto
Soy el viento mismo.
Entre todas las cosas
Congelo también al tiempo,
Y recito del hielo
Poesías, novelas, cuentos.
Soy una acróbata,
Puedo volar,
Casi.
Celosa la Tierra
Me ha condenado al peso
E imantada al humano
Caigo, el portal se cierra,
Y recuerdo mi vuelo
Anecdótico, solo eso
Me abrigo y me cuido,
Aquí no soy inmune,
Donde hay frío y ruido,
Y no flotan y se hunden
Mis piernitas temblorosas
Que en el aire eran de pluma
Ya se entrenan rencorosas
A saltar, ¡tres, dos, una!
Soy una acróbata,
Puedo volar,
Casi.
viernes, 19 de marzo de 2010

miércoles, 17 de marzo de 2010
viernes, 5 de marzo de 2010
jueves, 25 de febrero de 2010
Alma vs Ego
Huele mal la cercanía,
Yo persigo las distancias,
Me dan asco los olores,
prefiero las fragancias.
Me molestan los sonidos,
Sin trabajo de las musas,
Las palabras son de barro,
Todas cínicas excusas.
Que de niña queda poco
Ni me acuerdo de mi alma
Se, mi fe era falsa alarma,
Ya de amor no me desboco.
Antes yo llamaba cumbres
A mis vértigos y abismos,
Hoy me da todo lo mismo,
Las alturas, los derrumbes.
¡Alma mía, qué caprichos!
Te forjaste ilusionada
¿Ahora huyes a otro nicho?
¡Alma desconsiderada!
Deja en claro tu partida,
Claro y fuerte cual mi grito,
Eran mitos y guaridas
¡Las visiones de infinito!
Habla el alma:
Es sublime mi silencio,
El suyo un llanto callado
Yo no lo necesito,
Él muere si le estoy al lado
Yo integro las dicotomías,
A él lo atormentan las dudas
Mis palabras son etéreas,
La de él, duras.
Yo creo y creo,
El descree y destruye
Yo siento y veo claro,
Él se burla del que intuye
Yo me río de su juego
Laberinto de la mente
Él me mira con recelo
Y una mirada ausente
Yo soy mística, amor y alquimia,
y son conmigo también los ríos,
Él es praxis, rigor y riña,
y sus estrategias traen hastío
Él me mira con recelo
Y una mirada ausente
Retírate, ego mío,
¿Qué no ves que soy la fuente?
Pensamiento de Carnaval.
Supo que existo.
Estas son mis últimas piernas,
la mortalidad que visto.
Este mi último rostro,
y estos los monstruos que alojo,
último hangar de esta alma, mis ojos.
martes, 9 de febrero de 2010
Ella no sabe llorar.
no te llamo un alma ciega, digo alma ¡abre los ojos!
Qué pobreza irredimible, qué impecable tu pobreza,
no ha faltado ni un demonio en el festín de tu cabeza.
¡Bienvenidos! ¡Los vicios todos, los todos idos,
los héroes sin proezas!
A la mesa, ¡tragad más hambre y sed de presas!
¡Bienvenidos! Los asesinos, los embriagados,
tomad más vino!
Sin camino, ¡locos zigzagueándose un destino!
Melodías balbucean en decrépita velada,
¡coros llenos de ironía! ¡Que no significan nada!
Asustada, inconciente de lo que apagó su encanto,
así suenan los placeres niña ¡tragando tu llanto!
martes, 26 de enero de 2010
Caja de competencia,
Lúgubre pueblo aislado,
Písanse los talones,
Prensados los esclavos.
Lujo de la sardina,
Brilla en Montevideo,
Buscan volver al agua
Los herejes y feos.
De adentro de las tripas,
Se escapa el bajo instinto,
“¡Cázalo, allí va, mira!,
Qué roñoso, qué distinto”
Vicioso el hombre en fila,
Llorón cual buen soldado,
Insulto a la familia,
Los egos alineados.
Caja de competencia,
Lúgubre pueblo aislado,
Písanse los talones,
Prensados los esclavos.
martes, 19 de enero de 2010
Gorrión sodalita.
¡te estoy escuchando!
Vas a matarme, ¡ay!
¡Elevado encanto!
Sagrado mi cuerpo
Sabido entrenado,
Se excita e inaugura
El cielo intocado.
Gorrión sodalita,
Mi buen mensajero,
¿qué traes en el aura?
¿qué canta tu agüero?
Profeta perfecto,
De mi, de mi esmero,
¿Qué esperan los dioses?
¡Te escucho, te espero!
Se ya que me corre
La sabia del loto
Mis venas se crispan,
Mi carne se ha roto,
Es tal la grandeza
Que abulta mi busto,
Gorrión sodalita,
¿el Misterio es Justo?.
La mano que puso
en ti ese mensaje,
¿por qué es que te envía
O quizás te traje?
Conjuro un hechizo,
Gorrión sodalita,
No sé si te llamo,
No sé si te envían,
Mas eres ahora
Enviado de mi alma,
Robad a la aurora
La máscara infamia,
Dejadla desnuda,
Y vuela a los mares,
reparte tu cuento
En las profundidades,
Disipa el engaño
Del rey de los peces
Respira en el agua
¡Gorrión, desvanece!
Fundido en las olas,
Mandadme el recado,
Sabré, tu estás listo,
Si el mar, azulado.
Y allí iré de prisa,
“¡Bebed!” les diremos
Respiren la brisa,
¡Tragad este anhelo!
Cuando hayan toditos,
Hermanos despierto,
¡Gorrión sodalita!
¡Escucha, te advierto!
Iré con tu canto
Hasta esas alturas,
Preguntaré al Sabio,
¿qué quieres, qué buscas?
Con vasta sonrisa,
Me habrá respondido...
Gorrión sodalita,
Ya está, lo he entendido.
domingo, 27 de diciembre de 2009
Desfile
Desligadas entre sí y anexadas sólo al polvo duermen... escondidas; como una caja de herramientas de abuelo, llenas de un peso que la inexperiencia no sabe levantar, comidas por el herrumbre del tiempo y el desuso, ni siquiera esperan que vengan a buscarlas...
esperar? venir? No, su antigüedad ya otorgó otras propiedades.
El alma está desnuda. Levita siglos por encima de la materia. Arraigada a nada y socia del dueño de las nubes sólo ronda. Su paseo eterno va tan lejos que de abajo no alcanzan a verla. Tan lejos que el "abajo" es anécdota, un mito, una leyenda que alguna vieja alma se inventó. Sin necesidad de contar nada, pues a su lado no hay más que ella misma, y cuando cuenta ya lo sabe todo, y al sonreir lo hace también con esa inmensa unanimidad, el alma toda entera.
La mente va creciendo. Adolescente conflictiva en pleno encuentro de sí, no aguanta un segundo más y se apura a identificar a sus héroes...algunas se camuflan con esas imágenes, mientras otras saben que los trajes y los poderes pasan por el camino como vehículos, distintas versiones de un mismo vehículo que nunca se queda... constante medio, nunca un fin.
El cuerpo camina. Lejos de la máquina pero inexorablemente tosco, su torpeza enternece a la conciencia al punto de tocarse, no siempre, pero cada día un instante más. Abrazadas y cómplices descubren senderos inexplorados, y cada rítmico paso al que se arrojan las piernas regala a la conciencia la certeza del temblor. Cuando van juntas, acopladas, todo se mueve, incluso los colores cambian de color, vistiéndose de gala y ansiosos por ser vistos, brillan. El desfile que dibujan sacude hasta los pulmones de la Tierra, que desde las profundidades aumentan la frecuencia y sonrojan su piel revelando demasiados amaneceres, los más puros amaneceres, si.
Cuando así se despliegan el cuerpo y la conciencia hasta el polvo se levanta, y abrazado al aire disfruta de ese antiguo Waltz. Desde diez metros bajo Tierra se asoman viejas compañeras, las archivadas, a cantar lo que el alma no puede y sobre el carro ornamentado de la mente, se suman al desfile... ahi van como encantadas, desafiando a los vacíos, propagándose a diestro y siniestro, a su gusto y por doquier. En su falta de timidez van mostrándose también ante mis ojos... y ante los tuyos...evidentes evidencias de la magia que les subyace, me dejan preguntando:
¿Qué le pido yo al desfile, que no valga ya de por sí?
lunes, 14 de diciembre de 2009
Verdad
¿Verdad?
No soporta el hombre la verdad.
La gloria que duerme en lo sublime,
Mejor nunca despierte a destrozarle.
La claridad le dejaría desnudo, impávido,
Inútil. Por sobre todas las cosas, inútil.
¿Verdad?
No soporta el hombre la verdad.
Ardería demente en la llama,
Declinaría, y el hombre no quiere caducar.
Sucumbiría a lo infinito, sin mirarlo,
sin escribir sobre él,
Ya despojado de compás,
Perdido, desamparado,
una nota que se aleja hasta la no existencia,
Convertido en lo eterno,
Dejaría de ser hombre.
¿Verdad?
No soporta el hombre la verdad,
Cada vez que ella me atraviesa,
Veo mi muerte,
Y “los hombres” no existen,
Este pensamiento no es mío,
El hombre se está encontrando,
Mercenario frente al espejo,
El hombre, está
Por morir.
Omega quiere
domingo, 23 de noviembre de 2008
“Discursos a la nación alemana” de J.G Fichte (1762-1814) Discurso III, y mi respuesta.
Fichte desarrolla de esta manera un consecuente razonamiento que llama a la acción mediante la identificación y evidencia de un virus, para el que parece tener la cura. No está llamando en estos textos al coraje ni al sentimiento, así como tampoco a las “masas vulgares”; su propuesta rebosa, cultura e intelectualidad como pilares básicos para comprender y acompañar al autor en su recorrido.
Los problemas:
El egoísmo: Para Fichte, la pérdida de la independencia política alemana reside en el egoísmo. Por esto se refiere a la prioridad de los intereses individuales por encima del bien supremo; el egoísmo se habría apoderado de los gobernantes, que en su vanidad, olvidaban la preeminencia de la raza germánica como una unidad.
La pasividad: Denuncia la cobardía de los alemanes al no querer enfrentar al mal. Lo que quiere es esclarecer la mala condición en que el pueblo germánico se encuentra, para llamar a la acción por “fuerzas propias”. Llama al hombre viril dispuesto a comprender y a solucionar.
La educación antigua: La presenta como ineficiente y equívoca, fallida en estimular moralmente a los discípulos. El error para Fichte se encuentra en creer que la educación debe ser moldeadora, pero no constitutiva. La describe débil, fuera de vigencia y eficacia para los cometidos del “alemanismo”.
Las soluciones:
El hombre nuevo: Fichte quiere mejorar al hombre a su juicio. Considera que el egoísmo es precisamente “malo”, por lo que esta raza mejorada debe superarse y alcanzar el amor al bien por el bien, pero principalmente, jamás querer otra cosa más que “el bien”.
La educación nacional alemana: la finalidad de ésta educación es recuperar el espíritu germánico, erradicar el egoísmo de una forma particular: suprimiendo la libertad de la voluntad. Expone una concepción antropogénica, que necesita de determinadas condiciones para llevarse a cabo; el estudiante debería ser extraído de su núcleo y comunidad, de manera que no tenga contacto con ningún tipo de juicio egoísta.
Debe excitarse la intelectualidad del discípulo, mientras se le inculca la “racionalidad” de determinados valores e ideales. La educación funcionaría de forma que esos ideales fuesen los obvios, los únicos concebibles, doblegando de esta manera a toda desviación posible.
Respuesta al autor
No son pocas las oportunidades en que me encontré en un brete por mi reacción colérica ante los comportamientos que llamo “sectarios” (exclusivistas). Éstos se disfrazan de pueblos, de naciones y de culturas milenarias para esconder o no un complejo de superioridad que degrada a la condición humana.
Fichte me pone nerviosa, se me hace una distorsión lamentablemente real de “Un mundo feliz” de Aldous Huxley. Puede decírseme que el contexto en que el autor escribió tales afirmaciones es un factor influyente para el pensamiento nacionalista y adoctrinador que desarrolla, pero me niego a excusar su visión paternalista, elitista y falsamente disciplinaria, dado que considero que el hombre no está determinado por la situación que le rodea.
Comenzando por la idea de la educación que Fichte propone, salta a la vista que si afirma que la motivación moral de los alumnos confiere la imperfección educativa del sistema vigente en ese momento, no se puede eliminar la libertad de la voluntad para corregir dicho sistema. La voluntad y la libertad están de la mano, siendo que, en mi opinión, la segunda confiere un “mandamiento” de la primera. Lo que debo y quiero hacer están ampliamente relacionados, pero aún así fragmentados a merced de cada individuo que se ha de respetar como un paradigma. El nacionalismo tiene la hermosa ventaja de unificar grupos, pero en su extremo, porta la aberrante amenaza de querer fundir “ejemplares” en uno solo.
El respeto a la nación germánica debería ser para cada persona en particular, siendo que de otra manera estoy buscando no más que “ceros” adiestrados para responder a una orden. Tal como un can o una máquina.
¿Acaso Fichte no debería pensar en que en la medida en que él “educa” a sus discípulos con todos esos intereses que él considera “buenos”, está depositando sus propios intereses? ¿El bien supremo del pueblo germánico sólo debe valerse de levantarse en armas frente a los franceses?
Ésta forma de adiestrar mentes jóvenes me parece perversa y arrogante, ya que el mismo Fichte no puede tener idea de los contenidos que los alumnos deben recibir, más que aquellos que continúen exacerbando la acotada idea de que el alemán es superior e inexorable de determinados derechos que el mundo le confiere, beneficiando al autor y sus semejantes, multiplicando una idea falaz.
